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#Columna – Hasta que la dignidad se vuelva costumbre

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Por: Luisa Carrero.

El 20 de Julio “Día de la Independencia” culminaron los 20 días de la Huelga de Hambre, la cual fue iniciada por el Movimiento Juvenil Diverso de La Guajira en defensa del pliego de peticiones sociales, ambientales y económicas, dada la crisis humanitaria que sumerge a los sectores olvidados: indígenas, afrodescendientes, juventudes, trabajadores, ancianos, mujeres, artistas, comunidad LGBTIQ y otros actores sociales, en pobreza extrema.

Al respecto, las estadísticas del DANE del 2020 evidenciaron con un 66,3% que “La Guajira es el departamento con la mayor incidencia de pobreza monetaria” y un año atrás, el Centro de Salud Humanitaria de Johns Hopkins informó que “en 2019 la tasa oficial de muertes por desnutrición entre niños menores de 5 años en La Guajira fue casi seis veces la tasa nacional, debido a la inseguridad alimentaria e hídrica y los obstáculos para el acceso a la atención de la salud”.

En reconocimiento de la crisis, el Movimiento Juvenil Diverso busca principalmente una “Guajira mejor” porque a través de promesas engañosas con la noción del Progreso, lo único que prospera es el bolsillo de las grandes empresas, las cuales explotan el carbón, el gas, la sal y la represión del agua como el río Ranchería.

En consecuencia, el departamento ocupa el primer puesto en condiciones de miseria absoluta y las cifras aumentarán si se sigue ignorando la deuda social histórica, así lo afirmó en la huelga el indígena Wayuu Araliatu Wouliyuu “La Guajira se muere de abandono… cada minuto que pasa está en riesgo la vida de niños y niñas producto del hambre y la sed en cientos de comunidades indígenas”.

Para repercutir en la sociedad, el Movimiento Juvenil Diverso de La Guajira viene manifestándose desde el 28 de abril en el Paro Nacional con el objetivo de exigir una mesa de negociación que otorgue soluciones reales a la desigualdad social, discriminación de las comunidades indígenas y afrodescendientes, violencia de género, construcción de vías terciarias para campesinos, desempleo, desnutrición, contaminación ambiental, saneamiento básico y posibilidades de acceso al agua potable, falta de educación de calidad, ausencia de espacios de recreación y la mejora del sistema de salud. Aunque la Corte Constitucional tituló los derechos fundamentales de los niños y niñas del pueblo Wayuu en la Sentencia T-302 de 2017, se quedó en un intento fallido, el cual completa 4 años de infracción.

Por consiguiente, es deber del Estado garantizar el cumplimiento del artículo 25 contemplado en la Declaración Universal de Derechos Humanos: “Toda persona tiene derecho a un nivel de vida adecuado que le asegure, así como a su familia, la salud y el bienestar, y en especial la alimentación, el vestido, la vivienda, la asistencia médica y los servicios sociales necesarios…”. Además de “garantizar el agua como un derecho indispensable para una vida humana digna”, como lo establece el Comité de Derechos Económicos, Sociales y Culturales en su Observación General N°15.

Una vez que se evidencia la responsabilidad estatal, y es notorio el incumplimiento de los derechos fundamentales, debemos preguntarnos: ¿Hasta qué punto tuvieron que llegar los jóvenes para verse en la necesidad de protestar con una huelga de hambre en un departamento extremadamente pobre? “Hasta que la dignidad se vuelva costumbre” porque vivenciaron en carne propia la desnutrición que padecen las personas y reconocieron que su departamento no ha encontrado la paz para vivir dignamente.

En la Comisión de Paz del 13 de julio, el Movimiento Juvenil Diverso destacó el abandono “más de 60 años de conflicto interno” pero “mientras se libraba esa guerra, nosotros librábamos otra guerra que viene de la pobreza acá en nuestros territorios, día a día a las personas también las asesinaban”.

En defensa de las causas que originaron la guerra y en su larga jornada de resistencia “20 días, 480 horas y 28800 minutos sin comer”, tristemente 3 de los 9 jóvenes tuvieron que irse de urgencias por las graves afectaciones en su salud, sin embargo, continuaron en pie de lucha con el mensaje “No somos 6, seguimos siendo 9 y no solo nueve, somos cientos, somos miles, somos todo un pueblo Guajiro que lucha por la educación, por la salud, por un mejor bienestar”.

De modo que, en la conmemoración del 20 de julio hicieron un llamado “a llenar las calles de dignidad” siendo reconocidos como “constructores de un país diferente” por el Gobierno Nacional, los ministerios y la administración departamental, los jóvenes ahora levantan su mecanismo de protesta pacífico para iniciar el cronograma en las mesas de diálogo social, orientadas al sector agricultura y medio ambiente, minería, salud, educación, cultura, étnico, mujer y género, deporte y juventud con sus respectivos encargados.

Con relación a eso y en ratificación del compromiso, Luis Fernando Lobo (integrante del Movimiento) destaca “tal cual como nos comprometimos cuando iniciamos la huelga, no hemos abandonado el ejercicio de seguir defendiendo los problemas estructurales del departamento de La Guajira, esperemos que este sea un inicio para que podamos sentar las bases que permitan el desarrollo humano y estructural de nuestro departamento” y en total apoyo, Carlos Baena (Viceministro del Interior para la Participación e Igualdad de Derechos) reitera  “Me alegra mucho que podamos firmar hoy este acuerdo, vamos a generar todos los espacios para dialogar con ellos, nos llena de motivación y optimismo” también José Bermúdez (Alcalde Distrital) asegura el acompañamiento para que “el proceso se pueda cumplir con el compromiso de garantizar sus derechos y deberes”.

Los 20 días de Huelga de Hambre fueron un llamado al “SOS Guajira” el cual comenzará a ser atendido, el Movimiento Juvenil Diverso ¡Juró vencer y seguirá venciendo! en su lucha lograron poner en evidencia la crisis humanitaria y la deuda histórica con las comunidades y permitieron implementar el Pliego de Peticiones en el acuerdo con el Gobierno, de esta manera, manifiesto mi rotunda admiración a estos guerreros y guerreras, quienes serán recordados para siempre como símbolo de protesta pacífica en el marco del Paro Nacional, reconoceremos que, la juventud unida como promotora de Derechos Humanos es capaz de transformar la realidad social.

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* La opinión del autor se sustenta en sus conocimientos y el medio no se hace responsable.
* Levantamiento de la Huelga de Hambre
* Movimiento Juvenil Diverso
* DANE – Información Pobreza Monetaria por Departamentos
* CENTRO DE SALUD HUMANITARIA DE JOHNS HOPKINS
* DECLARACIÓN UNIVERSAL DE LOS DD. HH
* COMITÉ DE DERECHOS ECONÓMICOS, SOCIALES Y CULTURALES
* SENTENCIA T-302 DEL 2017